Continuidad y estructura
La primera vuelta de Brasil puede leerse a través de cinco claves, y todas aportan a dos conceptos que suelen estar ausentes de los análisis electorales: continuidad y estructura. Por continuidad se entiende que hay procesos que, en su desarrollo, cambian menos de lo que podría suponerse: suele decirse que las elecciones de hoy traen cambios inesperados, con votos que ya no siguen lealtades partidarias fijas, y los resultados electorales muestran lo contrario. Por estructura, que hay una relación observable entre los datos sociales y demográficos de cada lugar y su preferencia de voto: los votos no están tan sueltos como suele suponerse.
Clave 1
Votos que imitan la elección anterior
A lo que más se parecen Lula y Flávio Bolsonaro es a su elección anterior, y esa semejanza, por lo menos municipio por municipio, es de una fuerza contundente.
No es solo una cuestión de porcentajes comparados. Lula sacó 48,4% en la primera vuelta de 2022 y 45,2% en la de 2026, pero esa baja no debe leerse como un cambio de fondo. La correlación entre municipios de Lula consigo mismo, y la de Flávio Bolsonaro con la de su padre en 2022, muestra cuánto se parecen los dos a sí mismos con el paso del tiempo.
Gráficos: cada punto es un municipio. La diagonal representa el resultado de la elección anterior; cuanto más se acercan los puntos a ella, menor es la variación entre una y otra.
Aunque en teoría es posible, queda claro que el resultado de la elección no es una combinación al azar de votos, en la que cualquier persona vota a cualquier candidato.
Así, el despliegue territorial de los votos ilustra el parecido entre 2022 y 2026.
Clave 2
Participación electoral
Otro componente de continuidad es el nivel de participación en las elecciones de Brasil. En la curva de las elecciones a Presidente se ve un pico en la primera vuelta de 2006 (83,2%), pero el 78,9% de 2026 es prácticamente igual al de las dos elecciones anteriores y está casi en línea con el resto de las últimas décadas.
Participación en la primera vueltaPorcentaje de los electores habilitados que fue a votar
Si algo caracterizó a las segundas vueltas en Brasil fue una participación más baja que la de su primera vuelta. La excepción fue 2022, que pasó de 79,1% en la primera a 79,4% en la segunda.
Participación en la segunda vueltaPorcentaje de los electores habilitados que fue a votar
Clave 3
Relación con los ingresos
Es muy relevante reflejar que por detrás de los mapas que se exponen, es decir, de zonas específicas de voto para cada fuerza, puede indicarse la existencia de condiciones económicas diferenciales. A menor nivel de ingresos (renta mensual promedio) y, al mismo tiempo, a mayor dependencia de ingresos por parte del Estado (jubilaciones, pensiones y programas sociales del gobierno), las preferencias de voto tienden a favorecer a Lula; cuando estos indicadores se expresan en sentido contrario, tienden a favorecer a Flávio Bolsonaro.
Se puede indicar que se trata de una reproducción del voto a nivel masivo, pero por otros medios. Y esa fuerza de relación es tan interesante que se puede observar que las zonas de mayor competencia entre los candidatos son las zonas de mayor combinación entre estas tensiones sociales.
Otro indicador económico, obviamente contenido en el de ingresos ya mencionado, muestra también su relación con las preferencias de voto, como es el caso de los cuentapropistas registrados (con CNPJ) versus los no registrados (sin CNPJ).
- Con CNPJ
- Sin CNPJ
El CNPJ es el registro de empresas ante el fisco: lo tiene quien trabaja por su cuenta y está inscripto.
Los trabajadores por aplicaciones registrados en 2025 tienen un peso relativo bajo: apenas algo menos del 2% de los ocupados. Por su volumen, su capacidad para explicar el resultado a favor de uno u otro parece escasa.
Fuente: IBGE, PNAD Contínua, módulo de trabajo en plataformas digitales de 2025.
Cada indicador y el voto
En definitiva, las condiciones económicas moldean el modo en que se eligen los partidos y las ofertas.
Clave 4
Color de piel declarado
Las zonas de cada candidato coinciden además con otras tensiones sociales, en especial con el color de piel declarado. Las regiones donde más personas se declaran blancas son el Sur y el Sudeste, donde hace tiempo domina el bolsonarismo, y que a su vez tienen más trabajo formal y mejores ingresos, como se vio en la clave anterior. En el Nordeste, territorio dominado por Lula, la mayoría se declara parda.
En estas coincidencias hay dos excepciones. Por un lado, el Centro-Oeste, lugar fuerte de Flávio Bolsonaro, tiene más personas que se declaran pardas que blancas; ahí el ingreso promedio es mayor. Por otro lado, el Norte es la región con más pardos y tiene el mismo ingreso que el Nordeste, pero también votó a Flávio Bolsonaro. Con todo, el Norte se distingue por percibir una menor parte de su ingreso ligada a jubilaciones, pensiones o programas sociales, y es la región con más evangélicos.
Color de piel declarado por región, 2022
- Blancos
- Pardos
- Negros
- Indígenas y amarillos
Cada grupo y el voto
Fuente: IBGE, Censo Demográfico 2022 (SIDRA, tabla 9605).
Clave 5
Terceras fuerzas
Una última clave desde la que analizamos la continuidad del voto proviene del pequeño desempeño electoral de las terceras fuerzas. En esta primera vuelta, Augusto Cury, Renan Santos y Ronaldo Caiado ocuparon el tercer, el cuarto y el quinto lugar y sumaron 8,7 millones de votos entre los tres, una cifra relevante si se tiene en cuenta la diferencia no muy amplia entre los dos primeros.
Así como el voto no es una distribución al azar de preferencias, sino un acumulado de continuidades y de influencias sociales, el de las terceras fuerzas puede ponerse en relación con el desempeño del primero, Flávio Bolsonaro, y del segundo, Lula. Más concretamente: ¿es posible que, con tan pocos votos, muestren una relación observable con los candidatos más votados?
Un análisis de correlación ayuda a dar ese primer paso. En los tres casos, juntos y de a uno, la relación es negativa con Lula y positiva con Flávio Bolsonaro. Es decir: donde estas terceras fuerzas sacaron algo más que su promedio, a Lula le fue peor que en el resto, sin que a Flávio Bolsonaro le fuera peor al mismo tiempo.
- Con el voto a Lula
- Con el voto a Flávio Bolsonaro
Los otros candidatos en la primera vuelta de 2026, por regiónPorcentaje de los votos válidos. Debajo de cada región, cómo quedaron los dos primeros
La relación se ve más clara en cada región. Los votos a otros candidatos, contando a todos y no solo a los tres primeros, fueron más fuertes en el Centro-Oeste (10,9%), el Sudeste (9,0%) y el Sur (8,6%): todas regiones favorables a Flávio Bolsonaro y que coinciden con los indicadores de las claves anteriores. En el Centro-Oeste pesa Ronaldo Caiado, gobernador de Goiás. Resulta difícil ver cómo Lula lograría, desde ahí, resultados mucho mejores para convertir una derrota en victoria.
Son lugares, no personas: se ve dónde fueron más fuertes, no a quién votarán sus votantes el 25 de octubre. La correlación es entre los municipios, y cada uno pesa según sus votos válidos.
Cuatro conclusiones
- La elección debe comprenderse como un episodio de continuidades y no de rupturas. Claves 1 y 2
- Hay una relación observable entre los indicadores sociales y el voto, que se refleja en zonas. Claves 3 y 4
- Las terceras fuerzas son, potencialmente, más favorables a Flávio Bolsonaro. Clave 5
- Lula debería llevar la participación a valores sin precedentes en una segunda vuelta y lograr cambiar votos, en especial en sus zonas más fuertes. Clave 2